Cuaderno de bitácora: día XXXVII

Consecuencias de la piratería

No siempre sus actos han sido tan 'malos' ...
se traducen en incendios, saqueos y muertes; ello obliga a militarizar las islas con las consiguientes cargas sobre la población, y como medida de precaución, las villas y poblados se asientan en lugares no visibles desde la costa. Por otro lado, muchos archivos y obras de arte desaparecen por los incendios, provocados por los Los ataques piratas a villas y puertos con fines de capturar tesoros o apoderarse de víveres y vinoscorsarios. Sin embargo no siempre las escuadras piratas venían en son de rapiña. Muchas veces lo hacían con la finalidad de practicar el contrabando con los naturales isleños; ciertos magnates canarios debieron su fortuna a este comercio clandestino con los piratas a lo que las autoridades hacían la vista gorda. La cuestión era sobrevivir en un espacio insular a medio camino entre las colonias americanas y la metrópoli española. Otras veces, los ataques tenían sencillamente motivaciones políticas.
Yo, como todos los que me seguis sabeis, considero que estas personas eran seres verdadermente fascinantes. No olvido que muchas veces saquearon, mataron, robaron y realizaron una gran serie de actos delictivos teniendo como víctimas en muchas ocasiones a personas inocentes, pero no obstante todo esto queda como parte de su 'cultura' o su historia.
Sinceramente si los piratas se hubieran dedicado a pasearse con sus navios por los mares sin protagonizar todos los actos de acción que hoy por hoy conocemos... habrian tenido algún atractivo para nuestros ojos? por supuesto que no... no quito la culpa de que muchas cosas estuvieron mal... pero son esas 'cosas' las que les hace mñas interesantes y más atractivos, al menos para mi.
En futuras entradas tengo la idea no solo de volver a retomar la narración de biografías de piratas conocidos como hice hace tiempo, si no de relatar también algunas de sus fechorias (reales, han quedado testimonios escritos) que he encontrado en algunos libros, pero para ello me gustaría saber vuestra opinión.
Por último, quiero decir a los que me siguen, que mi blog 'personal', mi pequeño pais de Nunca Jamás lo he cerrado teporalmente ( y puede que sea definitivo). En su lugar he decidido embarcarme en una nueva aventura paralela a la de este blog que espero pueda llegar a buen puerto y no se hunda en el camino.
Un vezz más, gracias piratas por navegar siempre conmigo

Cuaderno de bitácora: día XXXVI

Las banderas pirata. IIª parte

Os dejo el resto de las banderas ^^ que las disfruteis













Thomas Tew














Walter Kennedy
















Edward Teach, «Barbanegra»
















Richard Worley
















Christopher Moody















Edward Low










Os dejo también el link a mi devian, recien estranado hace unos dias, a medida que haga más cosas las ire colgando ^^ http://angelica-black.deviantart.com/
un beso

Cuaderno de bitácora: día XXXV

Las banderas pirata. Iª parte

Despues de mucho tiempo ausente (unas pequeñas 'vacaciones' de desconexión del blog a las que se le sumaron problemas con mi conexion ¬¬ ) la capitana a vuelto.. y prometo no irme esta vez ^^
He preparado para mi vuelta iuna entrada sobre historia de las
principales banderas pirata ^^ espero que os guste

Las banderas piratas estaban pensadas para infundir el miedo a las victimas antes del abordaje. Las más antiguas solían ser de un único color, generalmente rojo o negro, o en el caso de los corsarios la insignia de cada país. Más tarde empezaron a aparecer los símbolos terroríficos como calaveras, huesos, armas blancas, etc. Algunas de ellas contenían también un reloj de arena, que indicaba en este caso que el plazo dado por los piratas a la tripulación atacada para que se rindiesen se estaba agotando. «Rendíos mientras estéis a tiempo, si no, lucharemos sin cuartel» pretendía ser su mensaje.
La siguiente imagen es de una bandera real conservada en un museo:

A las banderas piratas se las conocía en entre los anglo-parlantes con el nombre genérico de Jolly Roger. El orígen de este nombre es incierto pero la teoría más extendida es que se trata de una palabra originalmente francesa: jolie rouge, que significa bonito rojo en referencia a las primeras banderas que solían ser de color sangre, y que terminó degenerando en inglés en jolly roger.

Muchos piratas tenían su propia bandera aunque muchas se repetían de tripulación en tripulación. En las banderas que podéis ver a continuación, el nombre y el apodo que figuran debajo, son los del pirata más popular que la enarbolaba (o del único que la enarboló en algunos casos).












Bartholomew Roberts,
«Bart el Negro»














Bartholomew Roberts,
2ª bandera













Edward England - Clásica














Emanuel Wynne














Christopher Condent

















John Rackham,
«Jack el Calicó»
















Henry Avery,
«Ben el Largo»

















Stede Bonnet










Algunas banderas merecen un comentario, como es el caso de Bartholomew Roberts que poseía dos banderas. En la segunda de ellas aparecen dos calaveras que están sobre las siguientes siglas: ABH, A Barbadian's Head; AMH, A Martinican's Head. Este pirata tuvo enfrentamientos con colonos de estas islas (Barbados y Martinica) y por ello representaba en esa bandera que no tendría clemencia con ningún habitante de esas islas.

La bandera de Christopher Condent aparece en muchas fuentes con una forma triangular.

Henry Avery, o Every, se conoce que tenía dos versiones del mismo diseño de bandera, una de fondo negro como la representada y otra igual pero en color rojo.

Próximamente colgaré el resto de banderas ^^





Cuaderno de bitácora: día XXXIV




La canción del pirata

Con diez cañones por banda,viento en popa, a toda vela,no corta el mar, sino vuelaun velero bergantín.Bajel pirata que llaman,por su bravura, El Temido,en todo mar conocidodel uno al otro confín.
La luna en el mar rielaen la lona gime el viento,y alza en blando movimientoolas de plata y azul;y va el capitán pirata,cantando alegre en la popa,Asia a un lado, al otro Europa,y allá a su frente Istambul:
Navega, velero míosin temor,que ni enemigo navíoni tormenta, ni bonanzatu rumbo a torcer alcanza,ni a sujetar tu valor.
Veinte presashemos hechoa despechodel inglésy han rendidosus pendonescien nacionesa mis pies.
Que es mi barco mi tesoro,que es mi dios la libertad,mi ley, la fuerza y el viento,mi única patria, la mar.
Allá; muevan feroz guerraciegos reyespor un palmo más de tierra;que yo aquí; tengo por míocuanto abarca el mar bravío,a quien nadie impuso leyes.
Y no hay playa,sea cualquiera,ni banderade esplendor,que no sientami derechoy dé pechos mi valor.
Que es mi barco mi tesoro,que es mi dios la libertad,mi ley, la fuerza y el viento,mi única patria, la mar.
A la voz de "¡barco viene!"es de vercómo vira y se previenea todo trapo a escapar;que yo soy el rey del mar,y mi furia es de temer.
En las presasyo dividolo cogidopor igual;sólo quieropor riquezala bellezasin rival.
Que es mi barco mi tesoro,que es mi dios la libertad,mi ley, la fuerza y el viento,mi única patria, la mar.
¡Sentenciado estoy a muerte!Yo me ríono me abandone la suerte,y al mismo que me condena,colgaré de alguna antena,quizá; en su propio navíoY si caigo,¿qué es la vida?Por perdidaya la di,cuando el yugodel esclavo,como un bravo,sacudí.
Que es mi barco mi tesoro,que es mi dios la libertad,mi ley, la fuerza y el viento,mi única patria, la mar.
Son mi música mejoraquilones,el estrépito y temblorde los cables sacudidos,del negro mar los bramidosy el rugir de mis cañones.
Y del truenoal son violento,y del vientoal rebramar,yo me duermososegado,arrulladopor el mar.
Que es mi barco mi tesoro,que es mi dios la libertad,mi ley, la fuerza y el viento,mi única patria, la mar.




José de Espronceda




Feliz Navidad piratas!!!

Cuaderno de bitácora: día XXXIII
Piratas berberiscos

Primero quiero pedir disculpas mi ausencia estas últimas semanas. Problemas en cubierta me hicieron retirarme pero ya estamos eEn esta página de nuestro cuaderno abandonaremos el Caribe para hablar de una piratería más cercana a mi pais, y de un ataque que sucedió en una de las ciudades costeras más bonita que conozco, Calpe (Alicante).

Desde hace cientos de años el mar Mediterráneo conoció las numerosas incursiones de piratas y corsarios turcos y berberiscos que atacaban las naves y costas europeas en medio del conflicto entre el Cristianismo y el Islam que culminó con la conquista cristiana de Granada y la turca de Constantinopla, Chipre y Creta.

Los berberiscos contaban con los importantes puertos de Tánger, Peñón de Vélez de la Gomera, Sargel, Mazalquivir y los bien defendidos en Túnez y Argelia, incluso Trípoli, desde los que atacar cualquier punto del sur europeo y refugiarse con rapidez llevando los rehenes por los que se pedía rescate.


Debe tenerse en cuenta que la piratería a naves cristianas era considerada por los berberiscos una forma de Guerra Santa y por tanto noble y ejemplarizante.

Desde estas fortalezas los berberiscos atacaban los puertos del sur de la península Ibérica, el archipiélago de las Baleares, Sicilia y el sur de la península Itálica. Tanto es así que el cronista Sadobal escribió: «Diferentes corrían las cosas en el agua: porque de África salían tantos corsarios que no se podía navegar ni vivir en las costas de España».

Para comprender los ataques sufridos en nuestras costas por parte de los piratas berberiscos tenemos que remontarnos como mínimo a 1609.Fecha en la que un terrible Decreto de Felipe III obligó a todos los moriscos a abandonar la tierra en la que habían nacido.

Hay que entender que se expulsó a personas que durante generaciones habían nacido y vivido en nuestro suelo. Personas a las que se les dio sólo tres días para abandonar todo lo que poseían. Muchos de los futuros corsarios habían sido en estas tierras humildes labradores o artesanos. La expulsión les convirtió en sanguinarios marinos.

En 1637, en el primer ataque del que tenemos noticia, se llevaron cautivos a todos los vecinos de Calpe. Algunos regresaron, pero gran parte de aquellos calpinos quedaron para siempre en el norte de África.

El siguiente ataque pirata a la villa de Calpe se produce en la mañana del jueves 22 de Octubre de 1744.En ese lejano día, aproximadamente a las 6 de la mañana, llegaron a nuestras playas siete Galeotas con la intención de asaltar nuestro pueblo Al darse cuenta los calpinos acudieron unos veinte hombres hasta la orilla del mar y guareciéndose tras un muro de piedra, dispararon a las lanchas que estaban atacando un barco catalán cargado de vino. A pesar de que hirieron a alguno de los atacantes, los calpinos se retiraron al cañonearlos dos de las Galeotas que se habían acercado a tierra.

A pesar de la superioridad numérica de los asaltantes, los calpinos retuvieron durante hora y media el desembarco de los corsarios.

Finalmente con 12 lanchas (cuatro de ellas apresadas a los pescadores locales) desembarcaron unos 800 a 1000 hombres, iniciando el ataque contra los pocos defensores que habían quedado dentro de la ciudadela. Estos en número de 60 aproximadamente, resistieron valerosamente los embates de los asaltantes y, con unos pocos fusiles e incluso con piedras mataron a muchos de los asaltantes. Duró la contienda hasta las 4 de la tarde, en que los piratas desistieron de su empeño de conquistar la ciudadela al acudir en ayuda de los calpinos gente armada de los pueblos limítrofes.

De los defensores sólo murió un joven al asomarse sobre la muralla al oír los lloros de su madre a la que se llevaban cautiva. Otro de los defensores fue herido de bala en un muslo.

Los asaltantes tuvieron más de 100 bajas. Todos los muertos y heridos fueron embarcados, menos uno que cayó muerto a la puerta de la villa y que a pesar de sus muchos esfuerzos no pudieron llevarse.

Las siete Galeotas piratas estuvieron fondeadas frente a las costas calpinas hasta el amanecer del sábado día 24 en que abandonaron el fondeadero sin que se supiese el rumbo que tomaron.

La villa de Calpe en el momento del ataque, comprendía intramuros 23 casas y la iglesia. En los arrabales, unas 110 casas más.Se encontraban los tres torreones y su puerta principal (el Portalet) en un estado lamentable. Hacia 4 meses que en nuestra villa se venían padeciendo continuas enfermedades y sus pocos habitantes imposibilitados de arreglar los muros para su defensa.


El 28 de Octubre de 1744 el alcalde de Calpe escribe al Duque de Caylús,Gobernador de Valencia informándole de la invasión mora.Ese mismo día,el Duque escribe al Marques de la Ensenada notificándole que el alcalde de Calpe le había informado.A partir de ese instante el Marques de la Ensenada inicia una serie de gestiones que darían como resultado la fortificación de nuestro pueblo y cuyas obras se ejecutaron entre 1745-47 bajo la dirección del Ingeniero de origen francés Carlos Desnaux.

Las obras ejecutadas fueron;Reparación de las murallas y cambio de la puerta del Portalet. Construcción de un muro que cercara los arrabales y cuyo perímetro recorría aproximadamente, las calles de José Antonio, Purísima, Mar, Constitución Av de Ifach, Campanario y Pl. de España. Este recinto tenia dos puertas;La llamada del Mar (actual pl. dels Mariners) y la de Altea (Pl. de España).

Como dato podemos afirmar que la única puerta de acceso a la ciudadela y conocida como el Portalet,media 9 pies y 3 pulgadas de alto (pie de Castilla,aprox. 28 cm) por 6 pies y 6 pulgadas de ancho, (2,60 de altura por 1,82 de anchura) y estaba completamente arruinada.

El coste total de las obras de defensa de nuestra villa (ejecutadas finalmente por administración) fue de 64.294 Reales de Vellón. Quedando el pueblo de Calpe cercado por dos muros. El interior con la única salida del Portalet y el exterior con las dos puertas mencionadas. Mar y Altea.

El día 8 de Enero de 1747 el cura de Calpe Roque Vives da las gracias al Marques de la Ensenada por las obras ejecutadas.

Desde 1744 Calpe no fue atacado más por los piratas berberiscos

Dedicado a Darka, al cual le prometí hace meses que trataría este tema ^^


Quiero hacer un alto en nuestra travesía y detenerme en un puerto para enseñaros su belleza.
El puerto en cuestión es el mio...mi ciudad...y quiero compartirlo con todos vosotros.





















Cuaderno de bitácora: día XXXII
La Edad de Oro de la piratería.

Se puede decir que la historia de la piratería transcurre paralela a la historia de la navegación. Allá donde hubo barcos cargados de mercancías surgieron piratas dispuestos a tomarlas por la fuerza. Se conocen incursiones de naves piratas desde los tiempos de la antigua Grecia. Incluso la Roma republicana sufrió el pillaje de estos ladrones del mar. Desde entonces han abordado embarcaciones y todavía hoy asolan los mares cerca de Borneo y Sumatra. Sin embargo, las mejores páginas de su larga historia se escribieron en los siglos XVI y XVII, La Edad de Oro de la piratería.El capítulo más característico de la historia de la piratería corresponde al desarrollado en el Caribe en ese periodo, episodio estrechamente relacionado con la historia de la presencia española en América.
El origen de la piratería en el Caribe hay que buscarlo en una famosa bula del Papa Alejandro VI, el año 1493, por la que se concedía a España y Portugal el derecho de posesión de las tierras que se iban descubriendo, tras la llegada de Colón al Nuevo Mundo. Las posesiones españolas se situaban tras una línea trazada, 100 leguas al oeste de las islas de Cabo Verde; los territorios situados al este de la citada línea serían de dominio portugués. Francisco I de Francia protestó airadamente contra la partición hecha por la Santa Sede: "Quisiera ver -le contestó al Papa- el testamento de Adán, por el que se me excluye a mí de esa parte del mundo". Inglaterra, todavía sin Marina, no podía intervenir en el litigio, pero años más tarde diría Drake: "Ninguna paz al otro lado de la línea". Francia e Inglaterra quedaban, pues, al margen de las riquezas de América; y España, con una política equivocada, agravó más la situación cerrando el comercio del Nuevo Mundo a los extranjeros. Todo barco extranjero navegando por aquellas aguas sería considerado a partir de entonces pirata.
La primera nación en reaccionar fue Francia. Como Francisco I carecía de Marina, estimuló a los armadores particulares y hacia 1537 el Caribe estaba infestado de piratas franceses. Posteriormente, Inglaterra comenzó también a fijar su atención en América y, soñando en el botín, aparecen los primeros piratas ingleses en el Caribe, bajo la protección de la reina Elizabeth. La mayoría eran nobles, y si no lo eran, la reina les daba entrada en la nobleza. En cierta ocasión, el embajador de España pidió a la reina de Inglaterra la ejecución de Drake, por pirata, después de que éste asaltara diversas plazas. En respuesta la reina Elizabeth esperó en el Támesis al marino... para armarle allí mismo caballero.
La piratería del mar Caribe fue un episodio insólito en la Historia de la humanidad. Sus aventuras han levantado a partes iguales fascinación y horror en los siglos posteriores, hasta el punto de crearse mitos y leyendas muchas veces alejados de la realidad histórica. Cuando estos mitos pasaron a las novelas de aventuras y posteriormente al cine, se creó un nuevo género que, con altibajos, ha fascinado al publico hasta nuestros días.
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"Si de los gobiernos quitamos la justicia, ¿en qué se convierten sino en bandas de criminales a gran escala? Y esas bandas ¿qué son sino reinos en pequeño? Son un grupo de hombres, se rigen por un jefe, se comprometen en pacto mutuo, reparten el botín según la ley por ellos aceptada. Supongamos que a esta cuadrilla se le van sumando nuevos grupos de bandidos y llega a crecer hasta ocupar posiciones, establecer cuarteles, tomar ciudades y someter pueblos. Abiertamente se autodenominan entonces reino, título que a todas luces les confiere no la ambición depuesta, sino la impunidad lograda. Con toda profundidad le respondió al célebre Alejandro un pirata caído prisionero, cuando el rey en persona le preguntó: ¿qué te parece tener el mar sometido a pillaje? Lo mismo que a ti, le respondió, el tener al mundo entero. Solamente que a mí, que trabajo en una ruin galera, me llaman bandido, y a ti, por hacerlo con toda una flota, te llaman emperador".
James P.Warburg

Cuaderno de bitácora: día XXXI

Piratas Célebres: Jack Rackham, "Calico Jack"

Malvados, ladrones, ruines, sinvergüenzas, insensibles, tiranos, traidores, infieles, desleales… Son muchos los adjetivos negativos que durante años y todavía hoy se emplean para designar a los piratas.

Si bien hicieron cosas ilegales y violentas hay que tener en cuenta que eran otros tiempos, que la ley no era como ahora y que el mundo en general era distinto.

Desde que cree el blog, uno de mis objetivos ha sido mostrar a la gente ese otro lado de la piratería, el lado aventurero, el lado fascinante, el lado que la gente nunca nombra cuando se refiere a estos hombres y habla de ellos despectivamente.

Hace unas semanas lei un artículo que decía que los piratas habían sido (y cito textualmente) “una raza cruel, sin amor por nada y por nadie y con una especial capacidad que les impedía enamorarse de nadie que no fuera el oro” ¿¿¿¿????

Tal sarta de barbaridades me hizo reflexionar y creo que estaréis de acuerdo que nadie, y repito, NADIE puede tener ninguna capacidad (sobrehumana?? ) para no poder enamorarse.

Los piratas no son una excepción, y si no, la prueba está en Jack Racham, que se arriesgo por quién amaba. No puedo negar que es uno de mis favoritos por no decir el que más.

Rackham, más conocido como Calico Jack por su afición a llevar vistosos pantalones de Calico (tela de algodón estampada) se perdía por el ron y las mujeres.

Nació en 1670 y murió en 1721.

Se le consideraba el pirata más elegante del siglo XVIII. Fue célebre por sus hazañas en alta mar; llegó a llevar a bordo a dos de las más famosas mujeres pirata: Anne Bonny y Mary Read, protagonizando un triángulo amoroso.

Se desconoce su fecha y lugar de nacimiento. La primera mención de él data de 1718, cuando viajaba a bordo del barco de guerra inglés Treasure como ayudante del capitán, y desafío a este al negarse a perseguir a un barco de la Armada francesa. Consiguió que todos los marineros se pusieran de su parte amotinándose contra el capitán, y aquella tripulación de honrados marineros pasó a dedicarse a la piratería aceptando como nuevo capitán a Jack.

Atacaban objetivos modestos: pequeñas corbetas y barcos de pesca; ya que desde el motín estaba perseguido por la justicia y no podía arriesgarse a atacar objetivos grandes.

En 1719 navegó rumbo a las Bahamas y se instaló en Nueva Providencia.

Una noche en una cantina conoció a una mujer casada llamada Anne Bonny y se enamoró perdidamente de ella. Cuando la relación que mantenían en secreto se hizo pública, el gobernador de Nueva Providencia amenazó con azotar a Anne por adulterio, por lo que Jack reclutó una tripulación y partió con ella para protegerla.

Temiendo que los marineros se negasen a compartir el viaje con una mujer, Anne se disfrazó de hombre y adoptó el nombre de Adam Bonny. Se comportó como un marinero y lucho junto a la tripulación.

Aquel navío se convirtió en un punto de mira preferente de las autoridades inglesas y españolas.

Se unió un nuevo marinero llamado Mark Read cuyo verdadero nombre era Mary Read, pero al igual que Anne se hizo pasar por hombre. Mary vivió enamorada de Jack durante los años que navegaron juntos, viendo siempre como había de mantenerse a la sombra de Anne la cual ocupaba el corazón del Calico.

En 1721 fueron apresados por un buque español en Jamaica. En aquella batalla sólo Anne y Mary lucharon en cubierta mientras los piratas estaban bajo la cubierta emborrachándose. El gobernador retrasó la ejecución de las dos mujeres ya que alegaron estar embarazadas, y dictaminó su muerte para después del parto. No obstante, ambas escaparon (no había ningún embarazo en realidad).

Por su parte, Jack y su tripulación fueron juzgados el 16 de noviembre de 1721, sentenciados como culpables de piratería y ahorcados al día siguiente.

Nada más se supo de Anne, solo que al parecer años atrás ella y Jack tuvieron un hijo en Cuba, pero nació dos meses antes y a la hora murió.

Anne, recibió varios aplazamientos de su ejecución hasta que misteriosamente desapareció de los expedientes oficiales. Hay diferentes teorías sobre su supuesto final. Se cree que su padre, que tenía contactos en la isla, perdonó a su hija y la rescató para traerla de nuevo a Carolinas, donde le consiguió un nombre nuevo y una nueva vida a sus 20 años. Pero hay otras teorías que afirman que volvió con su marido, o incluso existe el mito de que se hizo monja.

Como curiosidad, la bandera que representaba a Jack Rackham mostraba dos sables y una calavera. Esta bandera es una de las más empleadas hoy en día al hablar de piratas.

Imagen: Mary Read, Anne Bonny y Calico Jack

Piratas os pido disculpas por el retraso y os pido un poco de paciencia.
No me he olvidado de vosotros ni del blog, solo tengo unos pequeños problemas "técnicos" en mi navío (ordenador) pero si todo marcha bien en breve estaré de nuevo con vosotros y segiuiremos nuestra travesía.
Hasta entonces;
Angelica Black

El blog permanecerá cerrado unos dias por vacaciones.
En agosto volveré con nuevas historias para contar. Un beso piratas